Cuando a Aiden le diagnosticaron parálisis cerebral, su familia supo que necesitaría atención especializada.
En el Hospital Shriners para Niños de Nueva Inglaterra encontraron un equipo multidisciplinario comprometido a ayudarlo a desarrollar fuerza, movilidad e independencia. Quince años después, Aiden está alcanzando metas que antes parecían lejanas: cuidar de sí mismo, trazar una trayectoria profesional y hasta obtener su licencia de conducir.
Aiden comenzó a ser paciente del Hospital Shriners para Niños de Nueva Inglaterra a los 3 años. El equipo de servicios de terapia fue una parte integral de su atención. Aiden realizó fisioterapia y ergoterapia para lograr una marcha correcta y aumentar su fuerza y su flexibilidad. Recibió diversos equipos de asistencia, entre ellos sillas de ruedas, andadores y muletas.
En los primeros días de tratamiento, Aiden también trabajó con el equipo de Servicios ortopédicos y protésicos pediátricos (POPS). Le colocaron una ortesis en la mano derecha para mitigar la espasticidad muscular, un síntoma común de la parálisis cerebral. Con el tiempo, quedó claro que la mano izquierda de Aiden sería más funcional. “Cuando se volvió paciente, sabíamos que quizás no íbamos a poder conocer del todo cuáles serían las capacidades de Aiden hasta que fuera mayor”, dijo su padre, Richie. “Al final nos dimos cuenta de que sería predominantemente zurdo”.
Durante su infancia, participó de estudios de la marcha en el centro de estudio de movimiento del Hospital Shriners para Niños de Nueva Inglaterra. El MAC utiliza técnicas avanzadas de diagnóstico para evaluar el movimiento de niños con afecciones como la parálisis cerebral y para ayudar a su equipo de atención a desarrollar un plan de tratamiento adecuado. Gracias a esto, se determinó que una serie de procedimientos ortopédicos podrían mejorar la movilidad de Aiden.
Su familia y su equipo médico le dieron un papel protagónico en el debate sobre sus opciones de cirugías. “Los médicos me explicaron que necesitaba un par de cirugías”, dijo Aiden. “Sabía que iban a ser para mejor, así que quería realizarlas. Me sentía preparado”. Richie añadió: “Aiden se sintió cómodo comunicándose con los médicos. Quería hacer las cirugías porque sabía lo que quería lograr”.