Una comunidad de apoyo
A medida que Sydney crecía, Shriners Children’s le fue brindando algo más que atención médica: encontró aquí una comunidad.
Encontró un poderoso sentido de pertenencia en el Campamento SHRINEAbility, un campamento del Hospital Shriners para Niños de St. Louis para niños con diferencias en las manos y extremidades superiores. También estableció conexiones significativas en el Campamento Un-Limb-ited del Hospital Shriners para Niños de Salt Lake City donde los participantes se lanzan a las pistas de esquí.
En el campamento, Sydney pudo, por primera vez, no ser la única con una diferencia en las extremidades. Era simplemente otra niña que quería vivir aventuras.
“Creo que es muy difícil encontrar un sentido de comunidad y poder ser uno mismo plenamente sin pensar en la discapacidad”, dijo Sydney. “En el campamento, nunca reparé en el hecho de que todos teníamos alguna discapacidad física”.
Devolver el favor a la próxima generación
Años después, Sydney regresó a Shriners Children's, no como paciente, sino como mentora.
Ahora vive en Minnesota y fue voluntaria del Hospital Shriners para Niños de Twin Cities en dos programas de campamento de verano, alentando a otros niños y ayudándolos a establecer conexiones, como hicieron con ella de niña.
En Camp Achieve, un campamento de día para niños con diferencias en las extremidades, Sydney ayudó a los participantes en visitas al zoológico, escalada en roca y otras aventuras. También fue voluntaria en Camp Explore South Dakota, un campamento en Dakota del Sur donde los niños pasan la noche, destinado a niños con diversas afecciones médicas, que incluye paseos a caballo, actividades en el lago y tiempo al aire libre.
“Para mí es muy importante brindarles apoyo porque quiero que sepan que todo está bien”, dijo. “Yo sufrí mucho para superar lo que me había pasado y muchos de estos chicos tuvieron experiencias similares. Solo quería tener a alguien con quien hablar que me entendiera, y yo quiero ser esa persona para ellos”.
Ella está ayudando a otros niños a descubrir lo que ella misma aprendió: que hay fortaleza en encontrar el propio camino, y que ningún niño tiene que hacerlo solo.