Una experiencia centrada en la familia
Melissa y Casey se sintieron agradecidos por el apoyo, la compasión y la comprensión de Keri cuando estaban asimilando el diagnóstico de Lily. “Keri nos explicó detalladamente el diagnóstico, habló con nosotros del plan de tratamiento, respondió a todas nuestras preguntas y nos dio todo el tiempo que necesitábamos para asimilar la noticia”, dijo Melissa. “Nunca tuvimos la sensación de que nos estuvieran apurando. Este gesto de amabilidad por parte de un proveedor es algo que recordaremos para siempre”.
El estándar de oro para el tratamiento de la DDC es el arnés de Pavlik, un dispositivo ortopédico dinámico que favorece el correcto desarrollo de las articulaciones al estabilizar la cadera y permitir un movimiento natural. Melissa y Casey optaron por que Keri le colocara el arnés a Lily ese mismo día, para comenzar el tratamiento lo antes posible.
Lily usó el arnés de Pavlik durante seis semanas antes de pasar a una faja de abducción de cadera, que permite que la cadera continúe desarrollándose acompañando el crecimiento del niño. Las citas de seguimiento periódicas con Keri brindaron la tranquilidad de que Lily estaba mejorando de forma constante. Según Melissa, a Lily no la ha frenado nada. “Ella se ríe y patalea todo lo que puede. Su tratamiento ha sido espectacular y ha tenido un progreso excepcional”.
Esperanza y gratitud
Ahora, Lily solo usa el arnés a la hora de la siesta y para dormir. Pronto asistirá al departamento de radiología del Hospital Shriners para Niños de Nueva Inglaterra, para realizarle una radiografía para determinar si es necesario seguir usando el dispositivo o si se necesitará otro tipo de intervención. Se le realizará un seguimiento durante los próximos cinco años. “Las investigaciones indican que las caderas que son normales a los 5 años no suelen necesitar cirugía en el futuro”, dijo Keri. “Si se detecta y trata adecuadamente, la displasia de cadera generalmente no afecta los hitos motores que el niño puede alcanzar, ni lo perjudica a futuro para participar en actividades”.
Melissa y Casey esperan que su experiencia pueda ayudar a otras familias a afrontar un diagnóstico de displasia de cadera. “Es completamente normal sentirse abrumado, asustado o triste”, aseguró Melissa. “También queremos animar a otras familias a que se tomen las cosas con calma, un día a la vez. Realmente se vuelve más fácil. Los niños son increíblemente resilientes, y esta experiencia nos ha demostrado lo fuerte que de verdad es nuestra pequeña”.
Encontrar el entorno de atención médica adecuado para Lily marcó una gran diferencia para Melissa y Casey, en el momento en que estaban comenzando su vida juntos como familia. “Nos sentimos muy afortunados de tener al Hospital Shriners para Niños de Nueva Inglaterra en nuestra comunidad” dijo Melissa. “Queremos darles las gracias por la excepcional atención, calidad humana y empatía que han demostrado hacia nuestra familia. Su apoyo ha hecho que un diagnóstico abrumador se vuelva más llevadero, y su dedicación ha ayudado a Lily a salir adelante. Siempre estaremos agradecidos por el papel que Shriners Children’s ha desempeñado en el camino de Lily y en nuestras vidas”.