Para Kort, mantenerse activo no es solo un pasatiempo. Es parte de quién es él.
Este joven de 17 años dedica gran parte de su tiempo a jugar fútbol y lacrosse, a hacer ejercicio, a practicar snowboard y a buscar cualquier excusa para estar al aire libre. Sin embargo, con el paso de los años, las lesiones se han convertido en una constante en su historia, lo que le enseñó que la recuperación es mucho más que sanar.
La primera experiencia de Kort con Shriners Children's fue en 2021, después de que un partido de fútbol americano durante el recreo le provocara un desgarro del tendón rotuliano y la fractura de un fragmento de hueso de la rodilla derecha. Después de ser remitido a la clínica de fracturas del Hospital Shriners para Niños del Norte de California, pasó 12 semanas con un yeso. A pesar del desafío, la experiencia dejó una impresión positiva tanto en Kort como en su madre, Beth.
La lesión que lo cambió todo
Kort sufrió un desgarro parcial del LCA en un entrenamiento de fútbol en el verano de 2024, Intentó seguir jugando, pero durante el primer partido de la temporada, el ligamento se rompió por completo.
Lo que siguió se convirtió en la recuperación más demandante de su vida.
Antes de la cirugía, Kort comenzó la “prehabilitación” con el fisioterapeuta Mark Quan-Tong, PT, DPT. Trabajaron dos veces por semana por cuatro meses para fortalecer los músculos alrededor de la rodilla. Ni Kort ni Beth se dieron cuenta de lo importante que sería esa preparación.
Tras la cirugía, que se realizó durante las vacaciones de Navidad, los beneficios fueron evidentes.
“La prehabilitación marcó una gran diferencia”, dijo Beth. “Nos ahorró semanas de fisioterapia después de la cirugía.”
Aun así, la recuperación requirió paciencia. El progreso se produjo de a poco, desde recuperar el rango de movimiento hasta mejorar el equilibrio, la estabilidad y la fuerza. A medida que los ejercicios se volvían más exigentes, la confianza de Kort crecía.
Encontrar perspectiva
Mientras se preparaba para volver a los deportes, Kort realizó una prueba de regreso a los deportes en el centro de estudio de movimiento de Shriners Children's , donde los especialistas evaluaron su mecánica de movimiento para determinar si estaba en condiciones de volver al campo de juego.
Para alguien que amaba los videojuegos y que una vez soñó con convertirse en animador de videojuegos, ver sus movimientos transformados en modelos digitales fue especialmente emocionante.