Dado que Eithan vive lejos, el tratamiento se planifica con cuidado para que se puedan obtener los mejores resultados de cada viaje a Boston. Maziel agradeció que su última visita se prolongara para que hicieran a tiempo a hacerle un procedimiento adicional. “Nuestra coordinadora de atención, Danielle, pudo cambiar los vuelos y hacer los arreglos necesarios para que nos quedáramos más tiempo”, dijo. “Todos los médicos, enfermeros y demás personas que han cuidado de Eithan se toman su tiempo para asegurarse de que tenga todo lo que necesita. Nuestra experiencia ha sido de 10 sobre 10”.
Aunque Eithan echa de menos a su familia, ha llegado a apreciar mucho sus visitas a Boston y al hospital. Él y Maziel han entablado amistad con otros niños y familias, lo que hace un poco más llevadero estar tan lejos de casa. “Pude conocer a otra dominicana, y ess del mismo lugar que nosotros, así que ahora siento que no soy la única aquí, eso es bueno”, dijo Maziel. Eithan añadió: “Me gusta el frío que siempre hace aquí, y me encanta estar en la nieve. Me encanta todo de Boston, y a veces no quiero irme”.
Maziel quiere transmitir a otras familias que sus hijos están en buenas manos en el Hospital Shriners para Niños de Boston. “Les diría a las familias que pueden esperar muy buenos resultados aquí”, dijo. “Cada vez que hemos venido aquí, Eithan sale muy emocionado de la cirugía, porque quiere que su oreja izquierda se vea igual que la derecha”.
Además de conocer a otras familias de pacientes, Eithan y Maziel sienten un profundo agradecimiento por su equipo de atención médica y por los lazos que han desarrollado a lo largo de los últimos ocho años. “Siempre le digo al Dr. Driscoll: ‘Eithan también es su hijo ahora, porque es parte del hospital, así que también es suyo’. Estoy muy contenta con el trato que hemos recibido aquí y seguiré confiando en el hospital. Estoy agradecida por todo”.