Durante su tratamiento, Kayla colaboró con el equipo POPS del hospital para sorprender a Briella con unos Higgy Bears: ositos de peluche personalizados con corsés como el de Briella. Estos ositos han sido diseñados para ayudar a brindar compañía a los niños, y cada osito refleja la experiencia única de un paciente. Inspirada por la compañía y consuelo de estos ositos, Briella recaudó fondos y donó más de 50 ositos Higgy a otros pacientes con escoliosis, devolviendo así la misma solidaridad.
Tras cuatro años usando un corsé ortopédico, Briella se sometió a una cirugía de fusión espinal en 2023. Durante su recuperación, enfermeras como Sierra Brevik, RN, brindaron tranquilidad y compasión tanto a Briella como a su familia. “Fue duro estar en el hospital, pero Sierra fue increíble. El nivel de atención de Bella era como si fuera su propia hija”, dijo Kayla.
Inspirada por Briella y su capacidad de recuperación tras una fusión espinal, Sierra inscribió a su hijo en lucha libre en el club que organiza la familia de Briella en una escuela secundaria local. “Nos las encontramos en un torneo, y me eché a llorar y le di un fuerte abrazo”, dijo Kayla. “El hecho de que se esforzara tanto por hacer eso… Nunca me olvidaré de ella”.
Una vez que recibió el alta médica para volver al deporte que ama, Briella no se contuvo. Retomó la lucha libre durante todo el año y no tardó en volver a econtrar su ritmo. Este año, ganí su primer título de distrito y terminó la temporada en el puesto número 1 de la categoría 4A, con un impresionante récord de 40 victorias y 1 derrota.
Para Briella, la lucha libre es conexión y oportunidad de hacer nuevos amigos en todo Washington. “Me encanta conocer gente de todo el estado que tienen mi misma pasión”, dijo. Más fuerte y segura de sí misma que nunca, agradece la atención recibida y planea seguir compitiendo toda la secundaria y la universidad. “Me alegro de haberme hecho la cirugía. Sin eso, podría haber empeorado y quizás no sería seguro que yo hoy practique lucha libre”.
“Briella lo afrontó todo con mucha altura”, dijo Kayla. “Es increíble pensar que hace apenas un año y medio que le dieron autorización médica para volver a luchar. Si la vez ahora, nadie diría que tiene la espalda fusionada”.
Sea cual sea el futuro, una cosa es segura: Briella lo afrontará de frente con fuerza y determinación.