Lily es paciente del Hospital Shriners para Niños de Filadelfia. A los cinco años, le diagnosticaron escoliosis: una curvatura de la columna vertebral.
Tras un año de limitadas opciones de tratamiento en el hospital cerca de su casa en Connecticut, su madre, Emily, supo que tenía que buscar una atención médica más proactiva. La curva de su hija estaba aumentando, y como las curvas de escoliosis progresan rápido, podría ser necesaria una cirugía si no se trataba a tiempo la escoliosis de Lily.
En un grupo en línea para madres de niños con escoliosis, Emily descubrió el Hospital Shriners para Niños de Filadelfia. Se pusieron en contacto, se les arregló una cita con el Dr. Josh Pahys, M.D., y se dirigieron a Filadelfia en cuestión de unas semanas. El equipo que atendió a Lily también incluyó al conocido Harry Zourelias, un ortopedista ya jubilado. Ahora, Lily se atiende con otra miembro del equipo de servicios ortopédicos y protésicos pediátricos (POPS), Megan Logan.
Nuestro departamento POPS toma las medidas para dispositivos ortopédicos personalizados que van perfecto para cada niño, y Lily ya ha tenido varios corsés ortopédicos a medida que ha ido creciendo y mientras ha sido paciente de nuestro hospital. Gracias a la atención proactiva que buscó Emily, Lily nunca tuvo que someterse a cirugía de columna para corregir su curvatura, ya que ha logrado mejorar con el simple uso de un corsé ortopédico. Lily asiste periódicamente a un seguimiento con el Dr. Pahys, quien se asegura de que su curvatura no progrese.
“Lily ha sido una paciente ejemplar muchos años. Se ha esforzado mucho para controlar la escoliosis y se ha puesto las pilas más de 10 años”, dijo el Dr. Pahys. “Su curvatura se ha mantenido estable, en gran medida gracias a su arduo trabajo y constancia con el uso del corsé. Por esto, es probable que nunca necesite cirugía de columna vertebral para la escoliosis. Ha sido todo un placer verla crecer. Ella es un verdadero ejemplo de éxito”.