“Sin duda, Shriners Children's también ha tenido una gran influencia en mi carrera deportiva. Me crearon una prótesis que me permitió jugar por primera vez al vóleibol de pie. Eso fue lo que finalmente me llevó a iniciar una carrera en vóleibol sentado. No habría podido jugar sin ellos”, contó Kylee.
Aunque Kylee era un poco joven para formar parte del equipo femenino sénior de vóleibol sentado en los últimos Juegos Paralímpicos de Verano, ya tiene la vista puesta en los Juegos de 2028 en Los Ángeles. Esta joven de 18 años vivió un gran logro al ganar la medalla de oro en los Juegos Parapanamericanos Juveniles en Chile, demostrando que la próxima generación de voleibolistas sentadas tiene lo necesario para ganar al más alto nivel. Kylee y su equipo ganaron un emocionante partido final a tres sets contra Brasil, selección que las había derrotado anteriormente en el torneo. Para rematar, Kylee fue elegida como abanderada de Estados Unidos en la ceremonia de clausura de los juegos.
“Solo recuerdo llorar a mares cuando ganamos el oro”, dijo Kylee. “Toda la experiencia fue una locura, y no me esperaba que sucediera así. Solo habíamos entrenado juntas solo nueve veces antes del torneo, pero congeniamos mucho como equipo. No supe que iba a ser la abanderada hasta justo antes de la ceremonia de clausura, y volví a llorar cuando me enteré. Desfilar por el escenario con la bandera fue un momento realmente impresionante. Fue una sensación increíble”.
Bethany Zummo y Alexis Shifflett, expacientes de Shriners Children's, ganaron varias medallas de oro en vóleibol sentado paralímpico para Estados Unidos. Kylee ha tenido la oportunidad de practicar con Zummo y Shifflett, y admira a estas dos mujeres que han seguido el mismo camino que ella.
“Bethany en su infancia pasó por lo mismo que yo”, dijo Kylee. “Ella era literalmente yo. Veo cómo ha crecido, y ese es el camino que quiero seguir. Tenemos el apoyo de la misma comunidad, y es increíble pensar que soy amiga de estas chicas de las que algún día fui fan”.
No pierda de vista a Kylee, que sigue avanzando en su carrera de vóleibol sentado. Este verano, espera con ansias jugar con la selección de Estados Unidos en el Dutch Tournament de los Países Bajos. Fiel a su espíritu competitivo, también aspira a participar en los Juegos de 2028, pero ha dicho que, si no se dan las circunstancias, apuntará a los Juegos Paralímpicos de Australia 2032.