En las primeras conversaciones, se mencionó que Miles iba a necesitar cirugía de injerto de piel, y debido a la edad de Miles, Allie se preocupó. Pero el Dr. Jong Lee, MD, cirujano de quemaduras en el Hospital Shriners para Niños de Texas, analizó de nuevo las quemaduras y recomendó que se le diera más tiempo para sanar de forma natural.
“Estoy muy agradecida con el Dr. Lee por su sabiduría y conocimiento”, dijo Allie. “Fue muy atento, y Miles se ha recuperado muy bien.”
Tras su estancia en el hospital, Miles regresó al Hospital Shriners para Niños de Texas para consultas de seguimiento en la clínica ambulatoria. Allí, el equipo de atención siguió de cerca su recuperación y el progreso de las cicatrices. La familia también estableció una conexión especial con April McCarty, MSN, APRN, FNP C, CWON, una enfermera practicante de la clínica que atendió a Miles.
“Miles fue siempre un niño muy valiente y fuerte”, dijo April. “Pude verlo sanar y crecer. Fue un verdadero placer verlo en las citas y deleitarnos con su espíritu dulce. Él y su familia siempre mantuvieron una actitud muy positiva”.
Miles también trabajó con ergoterapeutas, que le colocaron prendas de compresión para que las cicatrices que desarrollara fueran las mínimas posibles. Más allá de la recuperación física, Allie afirmó que el apoyo emocional que recibió del equipo tuvo un impacto duradero.
“Yo me sentía muy culpable, sobre todo siendo madre primeriza”, dijo Allie. “Pero todo el personal me hizo sentir una buena madre. Me aseguraron que fue un accidente”.
Antes de que Miles recibiera el alta, Allie tuvo una consulta con una psicóloga del equipo de salud mental del hospital. Dijo que el apoyo recibido la ayudó a procesar la carga emocional de la experiencia. “Nadie me hizo sentir que era mi culpa, aunque yo misma tenía esos pensamientos a menudo”.
Recientemente, Allie y Miles regresaron al Hospital Shriners para Niños de Texas con obsequios y notas escritas a mano para el personal y enfermeros que lo atendieron. Fue su forma de dar las gracias.
“Sé que mucha gente pasa mucho tiempo aquí, hasta meses”, dijo Allie. “Aunque pasamos un tiempo corto aquí, ya pude ver lo bien que tratan a las familias. No solo se preocuparon por el paciente, sino también por nosotros como padres”.