
Pasión: Una guía para el futuro
Chloé es una joven canadiense de 16 años, brillante y enérgica, que siempre está dispuesta a seguir avanzando.
Desde muy joven, ha afrontado la vida como se sube al tatami (una esterilla de artes marciales japonesas): con confianza, curiosidad y una determinación tranquila.
Cuando tenía 6 años, su padre la inscribió en judo, convencido de que las artes marciales moldearían tanto su cuerpo como su mente. Y tenía razón. Chloé se adaptó rápidamente a la disciplina, y el dojo, el espacio de entrenamiento de artes marciales, pronto se convirtió en un lugar muy conocido, casi un segundo hogar.
Solo la pandemia de COVID interrumpió el entrenamiento. Una vez superado ese difícil periodo, regresó con más determinación.
En un entrenamiento rutinario en septiembre de 2024, estaba practicando con otra alumna cuando sufrió un impacto, no de su oponente, sino de sus alrededores. Otra judoka había sido derribada, y cayó con todo su peso sobre la pierna de Chloé. Chloé se desplomó de lado, con un dolor agudo que le recorría la rodilla. Consiguió ponerse de pie con dificultad. En unos días, el dolor disminuyó y ella lo olvidó. Pero un mes después, una duda persistente la impulsó a revisarse.
El fisioterapeuta del dojo llegó al diagnóstico: desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA). Con una resonancia magnética se confirmó que necesitaría cirugía para poder volver al judo o a cualquier otro deporte.
Tras ser incluida en la lista de espera de otro hospital, Chloé se enteró de que tendría que esperar un año… Doce largos meses, una eternidad para ella. Su madre le comentó la situación al fisioterapeuta de su marido, quien de inmediato sugirió el Hospital Shriners para Niños de Canadá, conocido por su atención ortopédica pediátrica. Con mucha esperanza, la familia se puso en contacto con el hospital en julio de 2025. A Chloé le dieron fecha para la cirugía en enero de 2026, y la operación tuvo lugar el 3 de febrero de 2026.
El Dr. Justin Drager, MDCM, MS, FRCSC, cirujano ortopédico, estuvo a cargo de la reconstrucción del LCA. Durante el procedimiento, descubrió una lesión en el menisco que no había aparecido en la resonancia magnética y la reparó. También le realizó una tenodesis extraarticular lateral, un procedimiento adicional que se utiliza con frecuencia en atletas para reforzar el ligamento cruzado anterior y ayudar a prevenir futuras lesiones.
El Dr. Drager explicó “Atendemos muchos jóvenes atletas o físicamente activos en el programa de medicina deportiva. Nuestro equipo multidisciplinario brinda apoyo en cada etapa de la recuperación después de una lesión, desde el diagnóstico a tiempo hasta los más recientes tratamientos basados en evidencia, quirúrgicos y no quirúrgicos. Los pacientes cuentan con servicios especializados de rehabilitación y fisioterapia, incluido el análisis 3D con captura de movimiento, así como asesoramiento en nutrición, psicología deportiva, enfermería y apoyo social para ayudarles a retomar las actividades que disfrutan. Nos enorgullece atender a jóvenes activos de todo Montreal”.
En Shriners me atendieron muy bien durante todo el proceso.
La recuperación requiere paciencia, pero el progreso es constante Un mes después de la cirugía, Chloé ya puede apoyar peso en la pierna y doblarla 90 grados. Ha vuelto al gimnasio, porque sus ejercicios no implican movimientos rápidos ni rotación de rodillas.
Echa de menos el judo y el bádminton, otra de sus pasiones, y espera con impaciencia el momento de volver a practicarlos. En septiembre, se le hará una evaluación para determinar si puede retomar la práctica deportiva. Pero de una cosa está segura: “Como era mi primera operación, estaba nerviosa y un poco asustada, pero las enfermeras y el cirujano fueron amables y pacientes, lo que me tranquilizó mucho. También estoy muy agradecida con mi fisioterapeuta, Nancy, que me apoya en cada paso del proceso. Hago haciendo muchos ejercicios de fisioterapia en casa (sentadillas sentada, flexiones y extensiones de rodilla, elevaciones de piernas) para poder caminar pronto sin muletas. Mi recuperación es larga y requiere mucho esfuerzo, pero siempre me Nancy me anima muchísimo y me ayuda a seguir avanzando”.

Chloé parada con muletas durante su recuperación tras la cirugía de ligamento cruzado anterior.
