Brinae se expresa bailando.
Desde muy temprana edad, descubrió que cada movimiento que realizaba desprendía una luz. Cuando tenía 6 años, un terrible accidente le provocó una infección que cambió su vida. Para salvarla de la infección, fue necesario amputarle la pierna derecha, lo que opacó su brillo como bailarina.
Su madre, Delva, comenzó a tener miedo y a sentirse insegura acerca del futuro de su hija. Le costaba encontrar la manera de decirle a su hijita que tal vez no podría volver a bailar. Incluso con esta incertidumbre, sabía que si había una manera de ayudar a Brinae, la encontraría.
Gracias a un amigo de la familia, Delva se enteró de Shriners Children's. Desde ese momento, el mundo de Brinae empezó a mejorar. Cuando Brinae y Delva cruzaron por primera vez la puerta principal, Delva inmediatamente sintió una calidez que la envolvía. Al ver cómo el personal hablaba y trataba a Brinae, supo que habían tomado la decisión correcta.
Durante su visita, Brinae conoció a otros niños que habían enfrentado desafíos similares. Vio a niños con piernas protésicas que corriendo, prosperaban y, lo más importante, eran felices. Por primera vez en una eternidad, Brinae supo que no estaba sola y que su sueño de volver a bailar estaba a su alcance. Ella sonrió. Supo que sería capaz de expresarse a través de la danza, y la luz que una vez había brillado tan fuerte, empezó a encenderse de nuevo.
En Shriners Children’s, abordamos a cada paciente como un individuo con sueños y objetivos únicos. En el caso de Brinae, sus sueños y objetivos eran correr y bailar, y el equipo sabía qué hacer. Se le tomaron los moldes y las medidas para una prótesis, y nuestro equipo de Servicios Ortopédicos y Protésicos Pediátricos se puso manos a la obra en una pierna para hacer realidad los sueños de Brinae.
A través de una evaluación exhaustiva de las necesidades y objetivos de cada paciente, el equipo de Shriners Children's desarrolla un plan poniendo en primer lugar el estilo de vida y la comodidad. Para los objetivos de Brinae, fue necesario desarrollar una prótesis que le permitiera equilibrar el movimiento de alto rendimiento con la comodidad. Una vez que el equipo encuentra ese equilibrio y ajuste, los pacientes comienzan un proceso que incluye aprender a usar su prótesis de manera segura, desarrollar fuerza y aprender conceptos básicos como caminar cómodamente y con confianza. En el caso de Brinae, comenzó con una rodilla estable y bloqueada, para más seguridad. Más tarde, pasó a una rodilla de movimiento libre que le permitió mayor libertad de movimiento y la capacidad de bailar con facilidad. Una vez que tenía la prótesis colocada, Brinae empezó un recorrido de seis meses de rehabilitación y terapia.