Para Zaid, una mayor movilidad significa poder realizar las actividades cotidianas con más comodidad, como jugar al baloncesto con sus amigos y correr. Esos objetivos se han convertido en una parte fundamental del plan de tratamiento desarrollado por su equipo médico del Hospital Shriners para Niños de Texas, quienes lo están ayudando a recuperar funcionalidad mientras apoyan su crecimiento y desarrollo, todo de la manera menos invasiva posible.
La experiencia de la familia con el pie zambo les ha inspirado a ayudar a otras familias que estén en situaciones similares. El padre de Zaid, Zahid, escribió un libro que detalla las vivencias de la familia con el tratamiento, titulado Quiet Progress (“Un progreso silencioso”). También creó una fundación sin fines de lucro a beneficio de los niños con pie zambo y que busca ayudar a otras familias a acceder a la información y los recursos que necesitan.
Ahora que Zaid ingresa a la escuela secundaria, también se está considerando cuidadosamente los momentos de su tratamiento, para que pueda adaptarse a un nuevo entorno y disfrutar de momentos importantes junto con sus compañeros de clase. Al adaptar la atención médica tanto a sus necesidades médicas como a sus objetivos personales, el equipo le está ayudando a afrontar la adolescencia con confianza.
Para la familia, ese enfoque centrado en el paciente ha dejado una huella imborrable. Agradecen la colaboración y la disposición del equipo para desarrollar un plan de tratamiento que refleje las necesidades y metas específicas de su hijo. En el Hospital Shriners para Niños de Texas, cada paso del plan de atención de Zaid está diseñado para ayudarle a alcanzar sus objetivos y darle la fuerza para llevar la vida que quiere llevar.