Después de años de jugar fútbol americano con dolor en la rodilla, hoy Tristan está listo para jugar al siguiente nivel, sin dolor, gracias a la atención de medicina deportiva de Shriners Children's.
Este joven de 18 años, originario de la zona de Quad Cities en Illinois, ha practicado baloncesto, béisbol y fútbol americano durante su infancia. “Cuanto mayor se hacía, más se convertía el fútbol americano en el amor de su vida”, explicó su madre, Jessica.
Y el éxito de Tristan en el campo dejaba clara esta pasión. Recibió honores en defensa en el primer equipo de la conferencia, fue elegido dos veces para el segundo equipo de la conferencia en la línea ofensiva y fue capitán las últimas dos temporadas. Recibió más de 20 ofertas para jugar al fútbol americano universitario.
Pero detrás de esos logros se escondía algo que Tristan llevaba consigo hacía casi cinco años: dolor de rodilla al practicar deporte. Primero acudió a un médico local y tuvo sesiones de fisioterapia, pero el dolor persistió.
Una resonancia magnética reveló una gran lesión de osteocondritis disecante en la rodilla. Según el cirujano ortopédico pediátrico Kelsey Davidson, MD, esta lesión se observa con mayor frecuencia en varones preadolescentes y adolescentes. El hueso y el cartílago pierden irrigación sanguínea y se puede desprender un pedazo dentro de la articulación. El pediatra de Tristan lo refirió al Hospital Shriners para Niños de Chicago para evaluación para posible cirugía.
“Estaba nervioso por lo que me depararía el futuro en el fútbol americano, pero sabía que Shriners Children's era el lugar adecuado”, dijo Tristan.
“La ubicación de la lesión de Tristan, en el surco troclear, es bastante poco frecuente”, dijo el Dr. Davidson. “Es más difícil de ver en la radiografía debido a la superposición ósea, por lo que puede pasar desapercibido al principio, a menos que el médico sepa que tiene que pedir una vista específica para evaluarlo”.
La madre de Tristan dijo que parecía “un bache en el hueso del fémur, que era un defecto en la rodilla”.
La cirugía de rodilla
En 2025, el Dr. Davidson le realizó una artroscopia a Tristan, y luego abrió la articulación de la rodilla izquierda para extirpar el tejido muerto y estimular la cicatrización. “Tomamos hueso externo a la articulación para rellenar el hueco y luego volvimos a colocar la porción de cartílago en su sitio”, explicó.
Shriners Children's ofrece una atención que pone a la familia en el primer plano, yendo más allá de las técnicas quirúrgicas más avanzadas. Ayudar a los jóvenes atletas a volver de manera segura a practicar las actividades que les apasionan es parte clave de nuestra atención en medicina deportiva, y contamos con fisioterapia y análisis del movimiento en las mismas instalaciones de ser necesario.
Inmediatamente después de la cirugía, Tristan tuvo restricciones específicas de apoyo de peso para proteger su rodilla. Su evolución fue monitorizada con radiografías y evaluaciones clínicas. Fue progresando gradualmente gracias a la fisioterapia y los ejercicios de fortalecimiento.
Para Tristan, la recuperación hizo que valiera la pena la espera. “Fue genial volver al fútbol americano sin dolor de rodilla”, dijo. “Tenía muchas ganas de volver al campo”.
Para el Dr. Davidson, es muy gratificante ver a pacientes como Tristan regresar a la práctica deportiva. “Muchas operaciones de medicina deportiva llevan muchos meses de recuperación, es decir que los niños están mucho tiempo alejados del deporte. Esto puede resultarles muy difícil, ya que muchos niños sienten que su identidad está estrechamente ligada a su capacidad para practicar sus deportes favoritos. Se ponen muy contentos cuando por fin puedo darles el visto bueno para jugar”.