Además de ser atendida por la jefa de personal de ortopedia Janay McKie, MD, Rose también recibió la atención del equipo de los Servicios de ortesis y prótesis pediátricas (POPS) en el Hospital Shriners para Niños de Texas. Los ortesistas crearon dispositivos ortopédicos a medida que mantienen las articulaciones de Rose en la posición más recta que su cuerpo le permite, lo que le ayuda a caminar con una postura lo más cercana posible a la normal. Debido a que sus pies permanecen en punta, se incorporaron cuñas especializadas en el diseño para proporcionar una superficie estable bajo sus pies y mejorar el equilibrio al caminar.
La atención que recibe Rose se adapta a su forma de desenvolverse en el mundo. La supervisora de POPS, Meredith Roehrs, L/CPO, reconoció que gatear seguía siendo una forma de desplazarse importante y funcional para Rose. En lugar de intentar eliminar ese movimiento, diseñó rodilleras que se integran a los aparatos ortopédicos de Rose y que le permiten gatear con mayor comodidad cuando lo desea, sin dejar de contribuir a sus objetivos de caminar. Envueltos en una tela con estampado de guepardo elegida por Rose, los aparatos ortopédicos hechos a medida ayudaron a crear una solución que se adaptaba a su forma natural de moverse.
“Con estos, puede jugar en el patio. Estamos prácticamente en el campo, así que ella puede ir a investigar a todos los animales que le gustan”, dijo Sarah.
Rose regresa con regularidad al Hospital Shriners para Niños de Texas para recibir atención de seguimiento. A medida que crece, su equipo continúa ajustando sus aparatos ortopédicos y apoyándola en sus objetivos de movilidad. Esa colaboración continua ha ayudado a crear oportunidades para que Rose se mantenga activa y participe en las actividades que le gustan, como las clases de ciencias en la escuela y la equitación.
Durante su visita más reciente, Rose compartió con orgullo uno de sus apodos favoritos.
"Pueden llamarme La Reina", dijo con una sonrisa.
Es un título muy apropiado. Rose transmite confianza y entusiasmo en cada lugar al que llega. Con el apoyo de su familia y del equipo de atención del Hospital Shriners para Niños de Texas, ella continúa dibujando, jugando y disfrutando de la vida con mucha alegría.