Para una familia que afronta un diagnóstico doble, este apoyo fue importantísimo.
“El nivel de atención que recibimos fue mucho más allá del quirófano. Todos los médicos, enfermeros, terapeutas y miembros del personal contribuyeron a que los momentos difíciles fueran un poco menos aterradores. Celebraron las victorias con nosotros, nos dieron ánimo en los momentos difíciles y nos recordaron que Tayte era capaz de mucho más de lo que otros podían ver”, contó Summer.
A lo largo de los años, Tayte se ha sometido a múltiples procedimientos médicos y cirugías. Entre las intervenciones que más impacto han tenido se cuentan dos cirugías de mano realizadas aquí en el Hospital Shriners para Niños. ¿El objetivo? Mejorar la función de su mano y, al mismo tiempo, brindarle mayor independencia y confianza durante su infancia.
“Hay pocas cosas más difíciles para una madre que entregar a un hijo para una cirugía”, dijo Summer. “El miedo, la ansiedad y la incertidumbre pueden ser abrumadores. Pero cada vez que pusimos un pie en Shriners, nos recibieron con amor, comprensión y esperanza”.
Tayte progresa muy bien
Aunque su historia aún se está escribiendo, una cosa es segura: su futuro está lleno de posibilidades. “Es más fuerte de lo que todos imaginaban”, dijo Summer.
Hoy, Tayte pasa sus días haciendo lo que mejor saben hacer los niños: jugar, explorar y disfrutar de la vida con la misma determinación que le ha ayudado a superar todos los desafíos.
Tayte está floreciendo, pero Summer sabe que no ha llegado hasta aquí solo. En retrospectiva, Summer atribuye gran parte del éxito de Tayte al equipo que creyó en él desde el principio. Para una madre que en su día vivió tanta incertidumbre, haber encontrado ese apoyo le cambió la vida.
“Estamos enormemente agradecidos con Shriners Children's y en especial con los doctores Charles Goldfarb, MD, Lindley Wall, MD y Mark Miller, MD, por ser parte de esta historia, por hacer que nuestro hijo siga progresando cada vez más”.
Quizás sus últimas palabras lo expresan mejor:
“Gracias por ver el potencial de mi hijo, creer en su futuro y cuidarlo como si fuera uno de los tuyos”.