La pareja fue aprendiendo más sobre las diferencias en las extremidades y la tecnología de prótesis, y empezaron a investigar los beneficios de introducir dispositivos protésicos en la primera infancia. Descubrieron que la exposición temprana puede ayudar a los niños a sentirse cómodos con la prótesis y a verla como una opción natural, a diferencia de cuando se incorpora más adelante en la vida, que pueden verlo como algo desconocido. Esto los llevó al Hospital Shriners para Niños de Texas y al equipo de Servicios Ortopédicos y Prótesicos Pediátricos (POPS).
Alyas ahora usa una prótesis “para más adelante”, un dispositivo introductorio para que se vaya acostumbrando a tener algo unido a su brazo, al tiempo que apoya su desarrollo general. Los terapeutas trabajan con él en actividades sencillas que le animan a usar ambos lados de su cuerpo, a interactuar con los objetos que tiene delante y a comprender cómo el lugar que puede tener una prótesis en su vida diaria. El objetivo no es que se vuelva dependiente del dispositivo. Se trata, en cambio, de crear familiaridad y brindar oportunidades para el futuro.
Eso podría volverse especialmente importante a medida que la tecnología siga avanzando. Algún día, quizás Alyas decida que quiere una prótesis más sofisticada, tal vez incluso un brazo robótico controlado mediante las señales de los músculos. Si llega ese día, estas primeras experiencias le proporcionarán una base sobre la que construir.
“Sus padres realmente querían darle la opción de la prótesis para que pudiera acostumbrarse a llevarla puesta”, dijo Hannah Zesiger, MS, L/CPO, protesista y ortopedista certificada del Hospital Shriners para Niños de Texas. “En el futuro, si necesita una prótesis más funcional, tendrá más probabilidades de éxito”.
Para Jasmine y Andrew, tener acceso a esas opciones supone una gran diferencia, ya que son padres jóvenes que aún están consolidando sus carreras profesionales mientras arman su familia. Recibir una atención personalizada en prótesis y una terapia a largo plazo pueden representar una dificultad económica. Los recursos y el apoyo que han recibido gracias al Hospital Shriners para Niños de Texas le han brindado acceso a una atención médica que permitirá a Alyas comenzar a explorar opciones a una edad muy temprana.
Para Andrew y Jasmine, eso es lo que más importa. La prótesis no va a cambiar la esencia de Alyas. Solo busca garantizar que Alyas tenga, durante toda su infancia, todas las oportunidades para decidir por sí mismo qué es lo que mejor le conviene. Al presentarle una prótesis ahora, están ayudando a garantizar que en el futuro, tenga todas las opciones a su disposición.