JT se fue del hospital con un andador para facilitar su recuperación. Al llegar de vuelta a Rossville, bajó del autobús y encontró un taxi esperándolo para llevarlo a él y a sus padres a casa. Sin embargo, sabiendo que su casa estaba cerca, JT estaba decidido a llegar a su casa caminando, con el nuevo andador. Aquel primer paseo a casa fue un hito, y a partir de entonces siguió fortaleciéndose día a día.
Poco después de su recuperación, JT fue seleccionado para el equipo All-Star de la Liga Infantil de Rossville e incluso llegó a jugar en el equipo All-State de Georgia.
“Poder correr y competir con gente de mi edad fue un milagro”, dijo.
El vínculo de JT con el Shriners Children's no terminó con esa hospitalización. Debió regresar al Hospital Shriners para Niños de Lexington para someterse a otra operación por una infección, y estuvo hospitalizado 10 semanas. Volvía cada tres a seis meses para citas de seguimiento y revisiones. Además, JT fue paciente embajador de los Shriners de Alhambra e incluso el jefe de policía, que era miembro de los Shriners, lo llevaba cada unos meses a eventos especiales en el Templo.
Durante muchos años, JT mantuvo el contacto con los amigos que conoció en el ala del hospital, entre ellos una chica de Cincinnati y un chico de Knoxville. Esos lazos, forjados a través de la atención médica y la valentía compartida, fueron un recordatorio permanente de la comunidad que formó en el Hospital Shriners para Niños.
Ahora, más de siete décadas después, JT sigue residiendo en Rossville con su esposa. Tuvieron dos hijas y una nieta que vive en Lexington. En una visita reciente a las nuevas instalaciones, JT quedó impresionado por los avances en ortopedia pediátrica, sobre todo en el departamento de servicios ortopédicos y protésicos pediátricos (POPS). Pero lo que más le conmovió fue conocer a Rosalie, una paciente cuya alegría y determinación le recordaron a su propia infancia en el Hospital Shriners para Niños.
Cuando se le pregunta por qué sigue ayudando a los demás, JT no duda: “Significa muchísimo para mí. Sé que nunca voy a poder compensarlos por lo que han hecho por mí, pero si puedo ayudar un poco, considero que es la mejor inversión”.
El Hospital Shriners para Niños de Lexington celebra 100 años de atención y mira hacia el próximo siglo, y JT espera que la organización mantenga su posición como líder mundial en atención pediátrica especializada.
JT reconoce que Shriners Children's le ha permitido volver a caminar y, en definitiva, vivir la hermosa vida que ha podido vivir. Su historia es un ejemplo de resiliencia, amistad y gratitud; es un testimonio de la atención transformadora que el Hospital Shriners para Niños de Lexington ha brindado durante 100 años y que seguirá brindando.
Gracias al apoyo de personas como JT, más niños podrán dar sus primeros pasos, seguir sus sueños y vivir una vida plena y feliz.
Ayúdenos a continuar este legado el próximo siglo. Celebre hoy los 100 años de atención del Hospital Shriners para Niños de Lexington con una donación especial de aniversario.