Las lesiones deportivas como el desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) pueden ser devastadoras para los jóvenes atletas y obligarlos a poner sus sueños en pausa.
El desgarro del ligamento cruzado anterior ocurre cuando se aplica una fuerza repentina sobre la rodilla, por ejemplo, al pivotar o detenerse repentinamente. Este tipo de lesión es común en la lucha libre, el fútbol, el fútbol americano y el baloncesto. El desgarro ocurre en un instante, pero la recuperación es larga.
Taylor, graduado reciente de San Marino High School y miembro del club de lucha libre Titan Mercury, llegó al Hospital Shriners para Niños del Sur de California en el verano de 2023, antes de su último año, con desgarros de ligamento cruzado anterior y de menisco producidos en una competencia de lucha librel Se lesionó defendiendo un lanzamiento en un torneo nacional de verano.
Gracias a los avances en la reconstrucción del ligamento cruzado anterior, la lesión terminó con su temporada, pero no puso fin a su carrera. Después de dos procedimientos exitosos realizados por el cirujano ortopédico y médico de medicina deportiva Jonathan Koenig, MD, Taylor está compitiendo de nuevo y asiste a la Universidad Wesleyan.
El regreso de Taylor y su dedicación al deporte de sus sueños lo convirtieron en un “paciente estrella”, dijo el Dr. Koenig. Después de la cirugía, realizó fisioterapia y recuperó su fuerza a un ritmo impresionante. Sin embargo, su exceso de confianza en la recuperación le jugó una mala pasada: regresó a la lucha libre competitiva demasiado pronto y volvió a desgarrarse el ligamento cruzado anterior en una práctica. Sintiéndose frustrado y decepcionado, Taylor decidió posponer la inscripción en la universidad y se tomó un año sabático para poder recuperarse adecuadamente de su segunda cirugía de LCA.
Para la segunda lesión, el Dr. Koenig realizó una cirugía de revisión del ligamento cruzado anterior utilizando una técnica más nueva, llamada tenodesis extraarticular lateral, para proporcionar mayor estabilidad mientras Taylor trabajaba para alcanzar su objetivo de regresar a la lucha libre competitiva. Después de la cirugía, Taylor regresó a fisioterapia, esforzándose por recuperar la fuerza y restaurar la función de su rodilla.