Encontrar Shriners Children’s
En Madera, los médicos recomendaron trasladar a Carlitos a un hospital especializado para una mejor atención. La familia decidió que el Hospital Shriners para Niños de Sacramento era su mejor opción. Shriners para Niños del Norte de California es líder mundial en la prestación de atención pediátrica especializada para niños que viven con algunas de las afecciones médicas más complicadas y complejas.
Jason Heard, M.D., a burn surgeon at Shriners Children’s Northern California, oversaw Carlitos’ first surgery. Due to Carlitos’ condition upon arrival and to prevent the infection from spreading, Dr. Heard had to make the difficult decision to amputate both of Carlitos’ feet. Las manos de Carlitos también resultaron dañadas, pero se salvaron y con terapia recuperaron la movilidad en su totalidad.
“Carlos estaba muy enfermo cuando llegó por primera vez a Shriners Children's, “Tenía múltiples órganos que no funcionaban y tenía heridas extensas en las piernas y las manos”, dijo el Dr. Heard. “Se puso triste cuando le dijeron que no podíamos salvarle las piernas, pero se mantuvo valiente y fuerte durante todo el proceso. Era un gran trabajador y siempre afrontaba con decisión cada desafío. Hizo terapia mientras padecía un dolor insoportable, que finalmente determinamos que se trataba de un caso de sepsis de la cadera. Carlos también tuvo éxito porque tuvo una familia muy cariñosa que siempre estuvo a su lado, ayudándolo a llegar a la meta”.
Inesperadamente, cuando la familia pensó que estaban en la recta final de la recuperación, una resonancia magnética reveló otra infección bacteriana en las piernas de Carlitos. La infección había llegado a su pierna y cadera izquierdas, provocando cadera séptica. This time, orthopedic surgeons Holly Leshikar, M.D., and Joel Lerman, M.D., worked together to control the infection, and performed a new surgery on Carlitos to prevent future septic complications.
Cada uno elige a su familia
La familia de Carlitos vivía en Modesto, a dos horas en auto desde Sacramento. El padre y los hermanos de Carlitos hacían largos viajes casi todos los días, equilibrando el trabajo y la escuela para pasar tiempo con él mientras la mamá se quedaba a tiempo completo en el hospital. Durante estos meses la familia se volvió más cercana. Gracias a los amigos y a la familia extendida, la carga de estar lejos de casa se vio aliviada.
Pero sus parientes de sangre no fueron el único apoyo que encontraron. Es común que las familias de los pacientes se hagan amigos, ya que conviven a diario en diversas actividades del hospital. Un día, un fisioterapeuta presentó a Carlitos a otro paciente, Jaziel, que también tenía doble amputación. En ese momento, Carlitos tenía miedo de usar piernas protésicas, temía caerse y lastimarse nuevamente. Eso cambió cuando Jaziel le mostró a Carlitos una foto de él mismo andando a caballo con sus piernas protésicas.
“Pude ver cómo se le iluminaban los ojos”, dijo Ana Lilia. “Pudo ver todas las nuevas oportunidades que tenía ante sí y yo sabía que todo iría bien”.
El camino hacia la recuperación
“Fisioterapia “No fue fácil”, dijo Carlitos, refiriéndose al tiempo que necesitó para aprender a usar su silla de ruedas y fortalecer sus brazos para pasar de la silla de ruedas a la cama.
Un día, la fisioterapeuta Debbie Minter tenía una sorpresa para los padres de Carlitos. En una sesión de terapia, permitió mostrar parte del progreso de Carlitos con una bicicleta modificada, para que los manillares funcionen como pedales. Carlitos montó la bicicleta con orgullo, demostrándole a sus padres el progreso que había logrado.
“Todos empezamos a llorar, fue muy emotivo”, dijo Ana Lilia. “Nunca pensé que lo volvería a ver tan feliz y tan natural andando en bicicleta”.
“Este es mi hospital”, dijo Carlitos. “Me encanta jugar con Allie y Kayla de desarrollo de desarrollo infanil y me encanta lo amables que son todos los enfermeros conmigo”.
La investigación demuestra que los niños que están preparados para sus experiencias médicas presentan menos temor, mayor cooperación y menores respuestas negativas. Es por eso que Shriners Children's ofrece especialistas en vida infantil y terapeutas recreativos (CL-RT) para pacientes y sus familias para ayudar a reducir el estrés asociado con la atención médica. CL-RT ayudaron a Carlitos a lidiar con la situación mediante juegos, actividades para que se exprese e información y preparación médicas acordes a su edad.
Carlitos ya tiene 7 años. He is continuing physical therapy to learn how to use one of his prosthetic legs while waiting for his body to heal completely so he can start using both. Tiene muchas ideas para el futuro. Le encantaría ser músico como su padre, policía o bombero. Una cosa que todos saben sobre Carlitos es que él será todo lo que sueñe.
“No tengo palabras para agradecer a todas las personas que nos ayudaron durante el camino de Carlitos”, dijo Ana Lilia. “El conocimiento, la atención y el trabajo en equipo que he presenciado aquí son incomparables. Al equipo médico, Servicios de Ortesis y Prótesis Pediátricas, enfermeras, especialistas en vida infantil y personal de servicios ambientales, gracias desde el fondo de mi corazón. Shriners Children's salvó la vida de Carlitos y restauró el espíritu de nuestra familia”.