Un exitoso empresario de Bend, Oregón, da el ejemplo dejando un importante legado al Hospital Shriners para Niños

Tom, empresario jubilado y donante de los Hospitales Shriners para Niños de Portland y Spokane.
“Cuanto más doy, más recibo”, dijo Tom.
Estas sencillas palabras las compartió un amigo de Tom cuando este estaba iniciando su carrera en el sector automotriz, y se le quedaron grabadas.
“Mis clientes son de las mejores personas del mundo, y cuando empecé a vender automóviles, un hombre compartió esta reflexión conmigo”, dijo Tom. “Y eso ha influido en mis donaciones hasta el día de hoy”.
Tom se ha jubilado, tras una exitosa carrera de 62 años en la industria automotriz, y quiere dejar un importante legado a Shriners Children's, dividido en partes iguales entre los Hospitales Shriners Children's de Portland y Spokane.
“Nací en Washington y allí comencé mi carrera, pero realmente hice mi fortuna en Oregón, así que quiero devolverle algo a las comunidades que me hicieron lo que soy”, dijo Tom.
Tom nació en el Hospital Deaconess de Spokane, justo enfrente del Hospital Shriners para Niños de Spokane, y ha mantenido su vínculo con la ciudad a través de clubes y organizaciones locales. Comenzó su carrera en el sector automotriz en un concesionario en Pullman, Washington, antes de mudarse a Bend, Oregón, en 1974. Más adelante fundó su propia empresa y trabajó como intermediario independiente de vehículos de lujo, enviándolos a todo el mundo, hasta su reciente jubilación.
Tom es un líder en la comunidad. Formó parte de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Bend y ha sido miembro de Rotary durante 50 años, donde recaudó fondos importantes para su fundación. A finales de la década de 1980, compró 80 hectáreas de terreno en Bend como inversión. Y ahora, en ese terreno se encuentra una granja solar de 28,3 hectáreas.
Tom conoció Shriners International y Shriners Children's gracias a un tío al que admiraba. Su tío, trabajador y sofisticado, era a la vez masón y miembro de los Shriners. Pensando sobre qué hacer con su legado y su terreno, se decidió por Shriners Children's.
Cuando le preguntaron por qué, respondió: “Lo que hace Shriners Children's no lo hace nadie más”.
Tom suele mencionar a Shriners Children’s en sus conversaciones y siempre se sorprende de la cantidad de amigos y miembros de la comunidad que han recibido ayuda en este sistema de salud.
“Un amigo mío tuvo polio de niño y lo subieron a un tren desde el este de Oregón hasta Portland para que lo operaran y lo atendieran en el Hospital Shriners”, dijo Tom. Luego también se atendió en el Hospital Shriners para Niños de Spokane. Mientras más converso con la gente, más escucho de otras personas que han recibido ayuda de Shriners Children’s. Es realmente asombroso”.
“Hay una cita que dice que el uso más honrado y placentero que se puede hacer del dinero es dándolo a los demás, y eso es lo que intento hacer: dejar el mundo un poquito mejor a mi paso”.
La importante donación inmobiliaria de Tom dejará 80 hectáreas a Shriners Children’s, y la granja solar de 23,8 hectáreas incluida en el terreno proporcionará un flujo constante de ingresos por 60 años, que beneficiará a los pacientes de Shriners Children’s por muchos años más.
Manténgase en contacto
Únase a nuestra lista de correo para mantenerse actualizado sobre todo lo que pasa en Shriners Children's.