Los ejercicios específicos para la escoliosis ofrecen una solución personalizada y sin cirugía

La fisioterapeuta Lauren Drury se encuentra frente a las espalderas, un elemento fundamental del equipamiento utilizado en los ejercicios específicos para la escoliosis.
No hay dos diagnósticos de escoliosis que sean iguales. Por eso, los pacientes necesitan acceso a una amplia gama de opciones de atención especializada. El Hospital Shriners para Niños de Spokane ofrece múltiples enfoques de tratamiento, desde corsés ortopédicos y cirugía hasta programas de ejercicio personalizados, para encontrar la mejor opción para cada paciente.
Los ejercicios específicos para la escoliosis (SSE), también conocidos como Método Schroth, ofrece una opción eficaz y conservadora para el tratamiento de la escoliosis. Este enfoque utiliza fisioterapia para alargar, desrotar y estabilizar la columna vertebral en un plano tridimensional.
Estos ejercicios alargan el tronco para corregir los desequilibrios de la columna vertebral y ralentizar la progresión de la curvatura. El objetivo principal de los SSE es reducir la curva y minimizar su progresión para evitar una posible cirugía. También influyen positivamente en la postura, la fuerza, la amplitud de movimiento, la respiración y la calidad de vida general del paciente.
Dado que la curvatura de cada paciente es única, los ejercicios para la escoliosis se adaptan a cada paciente, para que respondan a su tipo de escoliosis y a los resultados que desea obtener.
“Cualquier persona con escoliosis idiopática puede beneficiarse de los ejercicios específicos para la escoliosis, pero la edad es importante. Estos ejercicios son muy específicos y requieren mucha concentración y control”, explicó la fisioterapeuta Lauren Drury, que cuenta con certificación avanzada C2 en SSE. “Adaptamos el programa según las necesidades de cada paciente y su situación específica. Es ideal en pacientes que no alcanzaron la madurez esquelética y que están usando corsé para lograr los mayores resultados. Sin embargo, los pacientes que han alcanzado la madurez esquelética también pueden experimentar un progreso considerable”.
Los pacientes suelen hacer entre 10 y 12 sesiones, reuniéndose dos veces por semana con Lauren o Teagan Carter (las dos fisioterapeutas de Spokane formadas en SSE), hasta que dominen los principios específicos del programa. Una vez que los pacientes ven la diferencia que marcan los ejercicios, "pueden reconocer un cambio y se sienten motivados para continuar con los ejercicios por su cuenta", dijo Lauren.
A Lauren le gusta conocer a sus pacientes y apoyarlos durante un período estresante y nuevo. Al haber trabajado estos ejercicios con muchos pacientes, ha podido ver que experimentan una mejora significativa en su postura, un aumento de la fuerza y un incremento de la confianza en sí mismos.
Los especialistas en escoliosis del Hospital Shriners para Niños de Spokane están preparados para ofrecer un plan de tratamiento individualizado para cada paciente, estén en la etapa de progresión de la escoliosis en la que estén.
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