El coraje de ganar: La historia de Macie

El coraje de ganar: La historia de Macie

A los 15 años, tras un diagnóstico de escoliosis que amenazaba con truncar sus sueños de jugar al sóftbol, Macie encontró en Shriners Children's una solución que le cambió la vida y le permitió volver al diamante y a ser una inspiración para los demás más rápido de lo que había imaginado.
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Michelle, madre de Macie:

Desde el principio, Macie siempre ha sido una niña fuerte, sana, activa y divertida. Ella fue mi primera hija. Yo estaba fascinada con cada cosita que ella hacía, todo lo que hacía era tan tierno. A Macie le encantan los deportes. Comenzó a jugar sóftbol a los siete años. Lo aprendió con mucha facilidad.

Boyd Farmer, entrenador de sóftbol:

Desde el momento en que la vi dar su primer golpe, supe que Dios la había bendecido con un gran talento atlético. Casi todas las chicas que juegan con nosotros en este nivel son atletas con mucho talento. Pero Macie está en otro nivel. Ella está en otro nivel.

Michelle:

Cuando Macie tenía 10 años, fuimos a una revisión médica, como cualquier otro día. La habíamos estado pasando genial, jugando al sóftbol, pasando el rato, nadando, divirtiéndonos. Y entonces, ese día pareció que la vida se había detenido. El día en que descubrimos que tenía escoliosis.

Macie, paciente embajadora internacional:

Apenas me diagnosticaron escoliosis, tuve miedo de que eso me impidiera jugar al sóftbol o a otros deportes, lo cual era muy intimidante porque esa era mi vida, eso era lo que hacía, ese era mi pasatiempo, eso era lo que me hacía feliz.

Michelle:

A esa edad, a los 10 años, no siempre quería usar su corsé ortopédico por la noche. Ella lloraba y me pedía: “Mamá, solo por esta noche, no quiero usarlo”. Y ese miedo se convirtió en realidad cuando dijeron que la curva había empeorado. Y cuando digo que perdí la cabeza el día que nos dijeron que iba a necesitar cirugía... nunca antes había llorado así. Solo puedo pensar en todos los niños a los que he cuidado después de que les hicieran las fusiones espinales. Y pensé que era eso lo que nos esperaba.

[Tercio inferior izquierdo: Vicki y David, abuelos de Macie]

 

David:

Me tomó por sorpresa. Sabía que era malo. Es decir, me puso mal. No lo podía creer. Solo la... la sensación que me dio.

Michelle:

Bueno, en realidad la primera página que encontré fue la de Shriners Children's en Filadelfia y leí muchas cosas increíbles sobre el Dr. Samdani.

Los llamé ese mismo día. Concerté una consulta con él y, a los pocos meses, estábamos en Filadelfia. Allí conocí al Dr. Samdani, y supe casi de inmediato que él era la persona que iba a poder hacer algo por mi hija. Como sabía que tenía que hacer algo para que ella no fuera a tener problemas en la edad adulta ni en el futuro, optamos por el procedimiento VBT.

Dr. Amer F. Samdani, M.D., Cirugía Neurológica, jefe de personal del Hospital Shriners para Niños de Filadelfia:

Macie era la candidata ideal para el anclaje del cuerpo vertebral (VBT) porque tenía la magnitud de curvatura correcta y la ubicación adecuada, en la parte inferior de la columna. Todavía tenía que seguir creciendo. Y, lo que quizás sea más importante, tenía una familia que realmente comprendía las ventajas y desventajas del procedimiento, ya que es un procedimiento relativamente nuevo.

Michelle:

Cuando me dijeron que ya había terminado, sentí un gran alivio. Finalmente pude entrar y verla. Se veía muy bien. Se veía muy cómoda, muy bien atendida. A partir de ese momento, en la UCI y durante los días siguientes, los médicos y los enfermeros fueron fenomenales.

Macie:

Tras recuperarme, seis semanas después, comencé a volver a los deportes. Y mi entrenador asistente en aquel entonces era fisioterapeuta y estaba muy entusiasmado por trabajar conmigo y ayudarme a retomar lo que hacía antes. Pude lanzar en mi primer torneo de la temporada dos meses después de haber tenido la cirugía. El entrenador me puso de titular en mi primer partido, en la primera entrada del primer torneo. Y cuando lancé ese primer lanzamiento, supe que esto había funcionado y que estaba de vuelta en el deporte. Y creo que ponché al primer bateador. Y entonces supe que estaba de vuelta.

David, abuelo de Macie:

Si no fuera por los Shriners, que colaboran con el Dr. Samdani, que han financiado su investigación y lo han ayudado a desarrollar este procedimiento que mejoró la salud de Macie, esto no habría sido posible. No se puede hacer nada sin financiación. Y hay personas que necesitan financiación, a quienes Shriners está ayudando a desarrollar este procedimiento, u otros procedimientos. Que sin esa ayuda, nada de eso sería posible. Macie no estaría jugando sótfbol hoy si los Shriners no hubieran financiado la investigación del Dr. Samdani.

Michelle:

Ella puede lograr todo lo que se proponga y hace que parezca fácil. Cuando quiere lograr un objetivo, cuando se propone conseguirlo, casi siempre lo hace aún mejor de lo que yo esperaba.

Allison, mejor amiga de Macie:

Macie será una buena paciente embajadora internacional porque tiene una excelente historia para compartir con otras personas y llevar a los niños esperanza en sus futuros.


Macie:

Estoy muy emocionada de ser paciente embajadora internacional para Shriners Children's porque quiero darle esperanza a alguien algún día. Quiero compartir mi historia para difundir el increíble trabajo que se hace en Shriners. Sin Shriners Children's, yo probablemente no estaría donde estoy hoy. No podría jugar al sóftbol sin restricciones ni complicaciones, como es hoy en día. Creo que esto fue lo mejor que me pudo haber pasado, porque puedo seguir haciendo todo lo que siempre quise. Gracias a Shriners Children's, no solo cuento con un sistema de apoyo pleno, sino que también tengo una vida totalmente nueva que ellos me hicieron posible. Y creo que eso es lo más poderoso que alguien puede hacer por otra persona.