Durante años, Amara también trabajó con la logopeda del equipo, Rachel Hogan. Entre cirugías y visitas a la clínica, la foniatría se convirtió en una parte importante de su tratamiento y progreso.
“Es una persona maravillosa, y me encantaba verla en cada sesión y trabajar en mi forma de hablar”, dijo Amara.
El apoyo de Rachel ayudó a Amara a desarrollar confianza en sí misma con el tiempo. Hoy Amara tiene 18 años, se ha graduado recientemente de la escuela secundario y está considerando ir a la universidad en un futuro próximo. Le interesa estudiar derecho y tiene un gran interés en la defensa de los derechos humanos.
En su tiempo libre, le gusta probar diferentes estilos de maquillaje. Es toda una artista, y pasa el rato dibujando, haciendo manualidades y leyendo novelas de Stephen King. En su casa en México, le gusta pasar tiempo con sus tres gatos y cocinar comida mexicana casera.
En retrospectiva, Amara sabe que su camino no siempre ha sido fácil. Pero el equipo especializado en labio leporino y paladar hendido del Hospital Shriners para Niños de Texas le dio la tranquilidad de saber que estaba en buenas manos.
“Fue una experiencia muy acogedora”, dijo. “Los enfermeros, los médicos y los cirujanos son de las personas más increíbles que he conocido en toda mi vida”.
Esta primavera se realizó la última cirugía de Amara, y solo le queda un último procedimiento antes de recibir el alta médica. Después de todas las cirugías, citas y viajes de ida y vuelta para recibir tratamiento, hay un consejo que puede ofrecer con total certeza: “Mi mejor amigo después de una cirugía siempre es el helado”.