Para Hagen, un joven de 16 años de San Angelo, Texas, la actividad física es una parte fundamental de su identidad. Le gusta montar en motos de cross y pasar tiempo al aire libre.
Como muchos adolescentes, no quiere quedarse al margen mientras ve a sus amigos divertirse. Por eso su diagnóstico de escoliosis fue crucial. Corregir la curvatura de la columna vertebral le permitiría realizar las actividades que le gustan y vivir una vida sin restricciones.
El Hospital Shriners para Niños de Texas tuvo un papel clave en hacer eso posible, no solo mediante cirugía en el Hospital, en Galveston, sino también mediante una atención médica continua cerca de casa, en la clínica de extensión de San Angelo. La clínica de San Angelo, ubicada dentro de la clínica Shannon Health, es parte de la misión de Shriners Children’s de expandir el acceso a atención ortopédica pediátrica en todo Texas, especialmente en zonas rurales o desatendidas.
Los padres de Hagen fueron quienes primero notaron su afección, mientras él estaba trabajando en el garaje. Esto llevó a un diagnóstico y, finalmente, a su derivación al Hospital Shriners para Niños de Texas. Tras una reciente cirugía de fusión espinal, ha tenido una recuperación constante y alentadora. Ahora, unas seis semanas después de la operación, siente menos dolor y poco a poco va recuperando la actividad. Y, como era de esperar, está deseando recuperar toda su fuerza y volver a la actividad física lo antes posible.
La clínica de San Angelo ha facilitado considerablemente ese proceso de recuperación. Esta clínica ha permitido que Hagen asista a las visitas de seguimiento más cerca de casa, y le ahorrado el viaje de más de 7 horas en coche hasta Galveston. Así, ha reducido tanto el agotamiento como las dificultades logísticas para su familia.