“Realizamos un tratamiento de enyesado en serie para estirar el pie, y luego una cirugía para realinearlo y darle equilibrio en esta nueva posición”, explicó el Dr. Sanderson. “Ahora camina con una órtesis AFO [de tobillo-pie] y está en vías de recuperación. Es nadador de competición y está feliz de volver a Panamá y volver a nadar”.
Este plan de tratamiento abordó la raíz del problema, a diferencia de los enfoques anteriores. Por primera vez, Johnny comenzó a experimentar un progreso de verdad. Para su madre, Marlenis, la transformación ha supuesto un cambio radical en su vida.
“Para mí y mi familia, Shriners Children's lo es todo”, dijo Marlenis. “Jamás imaginamos que volveríamos a ver el pie de Johnny así. Pero aquí, lo hicieron posible. El cariño, la atención y la profesionalidad de todos han sido increíbles. Shriners Children's nos cambió la vida para siempre”.
Johnny no dejó de brillar ni en los momentos más difíciles, no solo por su resiliencia, sino también por su gran corazón. En el hospital, fue como un “hermano mayor” para los pacientes más pequeños. Durante su recuperación, cuando estaba en silla de ruedas, era común verlo llevando a pacientes más pequeños en su silla de ruedas por los pasillos o en la cafetería, creando un ambiente de conexión. Su amabilidad dejó una huella imborrable en las familias de los pacientes y en el personal.
Hoy Johnny tiene 16 años y espera con ilusión volver a casa para disfrutar de sus comidas favoritas y sus aficiones. Lo que comenzó como un simple juego de escondite se convirtió en una larga y complicada experiencia. Pero gracias a la experiencia de los profesionales médicos y a un inagotable optimismo, Johnny ha recobrado el control de su propio camino y se ha convertido en una luz para otros en el mismo camino.