Esta primavera, Fulton regresó a Galveston para competir en el Campeonato Nacional Masculino del Oeste, y fue un emotivo cierre de ciclo.
Llegó a Galveston por primera vez a los 4 años, como paciente del Hospital Shriners para Niños de Texas, cuando estaba recuperándose de quemaduras graves sufridas en un accidente con gasolina que puso en peligro su vida. Regresó casi 14 años después, no como paciente, sino como un gimnasta de élite compitiendo a nivel nacional.
Fulton, que ahora tiene 17 años y se acerca al final de su carrera competitiva, comenzó a practicar gimnasia a los 8 años. Comenzó como una simple forma de canalizar la energía juvenil y no tardó en convertirse en una pasión. A pesar de las graves quemaduras y los años de tratamiento médico de su juventud, Fulton nunca permitió que su pasado pusiera un límite a lo que podía lograr en el gimnasio.
“Empecé a practicar gimnasia cuando tenía 8 años y la he seguido haciendo desde entonces”, dijo Fulton. “Ya han pasado casi nueve años”.
Fulton se ha convertido en un gimnasta consumado, compitiendo en las seis pruebas masculinas: suelo, caballo con arcos, anillas, salto de potro, barras paralelas y barra fija. Su disciplina favorita son las anillas, un aparato que exige una fuerza, un agarre y un control excepcionales de la parte superior del cuerpo. A lo largo de su carrera, ha conseguido cuatro campeonatos estatales, un campeonato regional y destacadas actuaciones a nivel nacional.
En el Campeonato Nacional Masculino del Oeste de este año, celebrado en Galveston, Fulton compitió contra otros 29 gimnastas que representaban a 25 estados. Quedó tercero en caballo con arcos y terminó 12º en la clasificación general, una actuación impresionante en uno de los escenarios más importantes de este deporte.