“Recuerdo vivir con mis amigos, algunos de los cuales eran amputados, quemados y en sillas de ruedas. “Creo que para quienes crecimos en este hermoso entorno, el hospital nos hizo sentir que en la vida uno puede no conseguir todo lo que quiere, pero puede ser feliz con lo que tiene”, dijo Jennifer.
Actualmente, Jennifer es estudiante de doctorado en investigación médica en el IPN (Instituto Politécnico Nacional) en el área de biología molecular. Ha obtenido diversos incentivos y reconocimientos por su perseverancia y tenacidad. También recibió una beca para estudiar en China, donde tuvo la oportunidad de escalar la Gran Muralla.
Jennifer también colabora en proyectos de investigación en el IPN y la UNAM (Universidad Autónoma de México), donde su intención es poder contribuir a la investigación de enfermedades raras. También brinda consulta a pacientes, la mayoría de ellos con enfermedades crónico-degenerativas con secuelas neuromusculares.
Ella les ayuda a rehabilitarse, porque entiende muy bien los sentimientos de sus pacientes, haciendo que el vínculo que tiene con ellos sea único.
“Aunque tengo una discapacidad, y aunque tengo un reemplazo total de cadera que me hicieron hace nueve años, soy una persona plena y feliz. Y todo te lo debo a ti”, concluyó Jennifer.