El futuro de la atención para las quemaduras está sucediendo ahora en el Hospital Shriners para Niños Boston.
Pacientes como Leufry, un adolescente de la República Dominicana, están experimentando resultados increíbles con menos visitas al quirófano gracias a los avances en la terapia con láser, muchos de los cuales fueron desarrollados por los cirujanos plásticos del Hospital Shriners para Niños Boston.
De Santo Domingo a Boston para recibir atención para quemaduras
Leufry was just 6 years old when he sustained burns over 30% of his body after a live high-tension wire fell on him as he stepped onto his balcony. Su abuela encontró a Leufry inconsciente. Fue trasladado de urgencia a un hospital infantil en Santo Domingo, donde pasó dos meses sometido a múltiples procedimientos para cubrir sus heridas. Afortunadamente, fue atendido por el equipo de ayuda social del Hospital Shriners para Niños Boston en una clínica en la República Dominicana y, desde entonces, ha recibido tratamiento en Boston. En los últimos 10 años, Leufry se ha sometido a 15 cirugías para tratar sus cicatrices de quemaduras.
La práctica común en la atención para quemaduras ha sido cubrir una herida con injertos de piel tomados de otra parte del cuerpo. Los injertos de piel son muy eficaces para cerrar heridas agudas rápidamente, pero la recuperación puede ser dolorosa y la zona de donde se extrae el injerto, conocida como zona donante, queda con una cicatriz. Además, tanto el área injertada como la zona donante pueden desarrollar cicatrices hipertróficas gruesas (elevadas) que afectan la movilidad y función, y hacen que los resultados cosméticos no sean los ideales.
En la actualidad, las prácticas clínicas están avanzando y los médicos pueden recomendar que algunas lesiones más leves sanen solas sin injertos, lo que elimina las cicatrices de la zona donante. Shriners Children’s Boston has been at the forefront of progress in the use of lasers for burn scar treatment for over 25 years. Los láseres se han utilizado para el tratamiento de cicatrices por quemaduras desde la década de 1990. Los distintos láseres tienen efectos específicos, por lo que es importante una aplicación individualizada.
Pioneros en el tratamiento con láser en el Hospital Shriners para Niños Boston
Matthias Donelan, M.D., plastic surgeon at Shriners Children’s Boston, describes the future of burn care as less surgery and more laser treatment. En 2008 publicó un artículo en el que describe el uso del láser de colorante pulsado como alternativa a la extirpación de cicatrices faciales. The pulsed-dye laser, combined with tension relieving small plastic surgical procedures, enables scars to remodel themselves and return to close to normal in appearance and function. Los pacientes se benefician porque ya no son necesarias las grandes extirpaciones de cicatrices. En muchos casos, las zonas donantes ya no son necesarias para cerrar áreas abiertas porque no es necesario eliminar la cicatriz. Esto elimina el traumatismo y la cicatrización adicionales en las zonas donantes. Los resultados son mejores y a los pacientes les encanta este enfoque.
El Dr. Donelan comenzó a utilizar el láser de colorante pulsado en pacientes hace más de 20 años y continúa impresionado por los resultados. “La terapia con láser disminuye las tasas de hospitalización y no causa deformidad en otras partes del cuerpo”, dijo el Dr. Donelan. “Estos avances no solo evitan que los niños deban realizarse cirugías, sino que, en última instancia, contribuyen a mejorar los resultados y la calidad de vida a largo plazo de nuestros pacientes”.
Otro láser innovador, el láser de CO2 ablativo y fraccional, fue desarrollado justo frente al Hospital Shriners para Niños Boston unos años más tarde por los Dres. Rox Anderson y Dieter Manstein, en Wellman Laboratories. Este tipo diferente de láser demostró ser una herramienta aún más poderosa para las cicatrices de quemaduras que el láser de colorante pulsado. Aflojó y disminuyó la hipertrofia en muchas cicatrices sin necesidad de procedimientos de cirugía plástica local.
“Ahora usamos ambos láseres de manera habitual en nuestra práctica en el Hospital Shriners para Niños Boston”, agregó el Dr. Donelan. “En la actualidad, rara vez extirpamos las cicatrices de quemaduras hipertróficas porque podemos mejorarlas mediante la rehabilitación en vez de extirparlas”.
Para Leufry, esto ha significado menos cirugías, mejor movilidad y una mejor apariencia de las cicatrices de las quemaduras. Ahora, con 18 años, Leufry puede hacer las cosas que ama gracias a la atención transformadora que recibió en Shriners Children’s Boston. De vuelta a casa en la República Dominicana, se concentra en la escuela, con un verdadero amor por las ciencias sociales y naturales, y siempre está listo para practicar cualquier deporte que pueda. Con una sonrisa brillante y un espíritu amable, no sorprende que a Leufry también le guste conocer gente nueva y le encante reunirse con amigos.