¿Quién tiene ocho dedos en los pies, un gran corazón y una memoria que lo dejará sin aliento? Brody. Es un chico de 13 años de Omaha, Nebraska, que llegó por primera vez a Shriners Children’s St. Louis antes de su segundo cumpleaños.
La distancia entre Omaha y St. Louis es grande, pero un especialista cerca de casa les había dicho a los padres de Brody que amputarle la pierna era probablemente la única opción. Eso no les sonó bien. So, they came to the Show Me State to meet Eric Gordon, M.D., at the Center for Advanced Pediatric Limb Lengthening and Reconstruction at Shriners Children’s St. Louis.
“La primera vez que entramos a Shriners, sentimos que estábamos en familia y que pertenecíamos allí”, explicó la madre de Brody, Megan.
Brody nació con hemimelia fibular, una afección en la que un niño nace sin una fíbula o con una más corta de lo habitual. Para Brody, esa afección también trajo otras diferencias a su pierna y lo dejó con solo tres dedos de ese lado. Cuando tenía 9 años, había una diferencia de 2 1/2 pulgadas entre su pierna derecha y su izquierda. Era el momento de la cirugía. Se colocó un fijador externo en su pierna izquierda seguido de una estadía de dos meses y medio en St. Louis para asegurar su éxito.
Hasta la fecha, Brody se ha sometido a cuatro cirugías en el Hospital Shriners para Niños St. Louis. Gracias a un procedimiento que ralentizó el crecimiento de su pierna derecha, es probable que Brody no necesite más cirugía. Si todo va según lo planeado, su pierna izquierda alcanzará a su derecha para compensar la pequeña diferencia restante.